Uno de los objetivos de su firma es "convertir el lujo en un sueño", ¿lo
consigue? ¿Cómo lo hace?
Bueno, supongo que eso lo dices por el eslogan “No somos lujo, somos sueño”. Es el primer eslogan con el que creamos la base de lo que hoy es Deuralde. Significa que no es cuestión de que te des un lujo y comprarte el vestido más caro, con tejidos más ricos, más espectacular... Se trata de mi compromiso para que encuentres el vestido con el que siempre te habías imaginado o el vestido de tus sueños. En nuestras tiendas nunca te enseñarán el vestido con el que se haga más caja, sino el que te vaya a quedar mejor.
En sus piezas intentan aunar tradición y vanguardia. ¿De qué forma lo logran?
La costura en Deuralde es tradicional, muy técnica y rigurosa, como era antiguamente en las escuelas francesas. Una costura de protocolo. Pero lo novedoso es que la hacemos con avances técnicos. Utilizamos sopletes de fuego, láser, y otros métodos. Es como la nueva restauración actual capitaneada por Ferrán Adriá, pero llevada a la costura. Aunar la tradición a los nuevos tiempos gracias a los instrumentos.
Algunos adjetivos que se le han dado a sus creaciones son "intemporales, dinámicas, originales, innovadoras, elegantes, sofisticadas...". ¿Está de acuerdo con ellos? ¿Desearía añadir alguno más?
Sí, estoy de acuerdo porque al menos son todos buenos. Bromas aparte. En nuestras colecciones hay vestidos para todos los gustos: los hay elegantes, pero también desenfadados, originales y sofisticados. También hay otros que tienen un poco de todo. Y, cómo no, los hay muy espectaculares. Y eso creo que es lo que nos da la fama.
Un elemento indispensable que caracteriza sus vestidos es la alta calidad de sus tejidos, que o bien proceden de diversas partes del mundo, o bien se elaboran "ex profeso" para su firma.
La verdad es que eso es lo que más me enorgullece de mi firma. La calidad de los tejidos que hay aquí y que no la puedes encontrar en cualquier sitio. Viajamos mucho mi equipo y yo para encontrar fábricas que nos hagan tejidos para nosotros. Me encanta saber, por ejemplo, que los tejidos de los modelos Éxtasis y Presencia son únicos en el mundo, entre otras cosas porque los diseñé yo, y sólo me los fabrican para mí. Y son una joya.
También suele utilizar técnicas muy modernas a la hora de confeccionar sus trajes. ¿De dónde le vienen las ideas?
En realidad mis fuentes de inspiración son mis propias “novias” como yo llamo a todas las clientas que acuden al “showroom” de Madrid. En ellas tomo el pulso de lo que les interesa a las chicas de ahora. Me gusta tener esa relación con ellas y atenderlas personalmente cuando estoy en Madrid. También tiene mucho que ver el hecho de viajar, ver lo que se mueve fuera de España, y cómo no, al ser andaluz también tengo una influencia de mi tierra que se ve en la alegría de los vestidos.
¿Podría decirse que las faldas son las grandes protagonistas de sus diseños, o no cree que esta afirmación sea cierta?
Bueno, no sabría contestarte. Para mí las espaldas son muy importantes, porque en las ceremonias, ya sean civiles o religiosas, van a tener mucha presencia. Sin embargo, el escote es capaz de quitar o dar juventud a la novia, mientras que la falda es la que pone el punto de espectacularidad. Creo que el vestido es un conjunto de estas tres cosas.
¿Para formar parte de su empresa es primordial sentir pasión por su trabajo? "Hacer de la pasión tu profesión", como ustedes dicen...
En los talleres que tenemos, y sobre todo en el “showroom” de Madrid, donde todas las chicas pueden comprar su vestido, no puede haber nadie desmotivado. Gracias a Dios, todos los que me rodean tienen pasión por lo que hacen y me siento orgulloso de ello. La pasión es el motor y la fuerza que nos hace ser capaces de llegar donde queremos. Y lo estamos consiguiendo.
¿Qué estilos son los más elegidos por las novias esta temporada?
No creo en las tendencias en los vestidos de novia. Para mí sería muy fácil afirmar “los volantes han vuelto”, pero no es cierto, porque en mi opinión los volantes nunca se fueron, y así con todo. Hoy en día, o al menos entre mis clientas, ninguna busca una tendencia para ser actuales, sino más bien buscan vestidos que ellas convertirán en actuales. Y yo estaré con ellas para ayudarlas.
A pesar de ello, ¿cree que existe algún estilo que nunca pasará de moda?
La novia clásica nunca morirá porque es la novia que siempre gusta. Quizás no llame la atención de forma exagerada, pero siempre será encantadora. Por eso siempre tenemos vestidos muy arquitectónicos pero con cortes clásicos. Para que llamen la atención sin arriesgar. La timidez existe, y creo que hay muchos diseñadores que no le dan su valor.
Su vocación es una tradición familiar... ¿Cómo fue acogida por sus amigos y conocidos?
Con sorpresa porque me metí en el mundo de la costura de la noche a la mañana. Todo el mundo sabía que me gustaba, pero me licencié en comunicación por tener una carrera universitaria, porque así nos lo inculcaban nuestros padres. Y no me arrepiento. Siempre he entendido la costura, mi abuela era profesora de corte y tenía un taller en Málaga muy conocido. Yo hoy expongo en mi taller de Madrid la placa de su antiguo taller. Ella me lo enseñó todo. Y por suerte desde pequeño supe dibujar bien para poder expresar los diseños.
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